33. Los cambios que obtener la verdad causa sobre la gente
Palabras de Dios Todopoderoso de los últimos días
La verdad es la realidad de todas las cosas positivas. Puede ser la vida de una persona y la dirección en la que camina; puede permitir despojarse del carácter corrupto, llegar a temer a Dios y evitar el mal, ser alguien que se somete a Dios, acorde al estándar como un ser creado y una persona a la que Dios ama y considera aceptable. […] Ya que la verdad es ayuda y provisión inmediata para las personas, y puede ser su vida, deberían considerarla la cosa más preciada. Esto es porque deben basarse en la verdad para vivir; para llegar a cumplir con los requerimientos de Dios; para llegar a temerle y apartarse del mal, y para encontrar en su vida diaria la senda de la práctica y captar sus principios y así lograr la sumisión a Dios. La gente también debe basarse en la verdad para despojarse de su carácter corrupto, convertirse en personas que han sido salvadas y en seres creados acordes al estándar.
La Palabra, Vol. IV. Desenmascarar a los anticristos. Punto 10 (VII)
Dios ha concedido Su vida, todo lo que Él es y tiene, al hombre para que pueda vivirlo, para que pueda tomar todo lo que Él es y tiene, así como las verdades que le ha conferido, y convertirlo en la dirección y el objetivo de su vida, para que pueda vivir según Sus palabras y convertirlas en su vida. De esta manera, ¿acaso no podría decirse que Dios ha concedido Su vida gratuitamente al hombre para que esta pueda convertirse en su vida? (Sí, podría decirse). Así pues, ¿qué obtiene la gente de Dios? ¿Sus expectativas? ¿Sus promesas? ¿O qué? Lo que las personas obtienen de Dios no es una palabra vacía, ¡es Su vida! A la vez que Él concede la vida a las personas, Su único requerimiento es que estas hagan suya Su vida y la vivan. Cuando Dios ve que vives esta vida, Él se siente gratificado; este es Su único requerimiento. Por tanto, lo que las personas obtienen de Dios es algo invaluable, pero al mismo tiempo que Dios les concede lo más invaluable, Él no obtiene nada a cambio. El mayor beneficiario es el hombre, que es quien recoge la mayor cosecha; el hombre es el mayor beneficiario. A la vez que la gente acepta las palabras de Dios como su vida, entiende la verdad y tiene principios y una base para comportarse, de modo que cuenta con una dirección para la senda de su vida. Satanás ya no la desorienta ni la ata, y las personas malvadas ya no la desorientan ni la utilizan; las tendencias malvadas ya no la contaminan ni la persuaden. Esta gente vive libre y liberada entre el cielo y la tierra, y es capaz de vivir realmente bajo el dominio de Dios, sin que ninguna fuerza malvada u oscura vuelva a maltratarla jamás. Es decir, cuando una persona vive este tipo de vida, ya no sufre dolor ni tiene dificultades; vive feliz y relajada. Mantiene una relación normal con Dios; no se rebela contra Él ni se le resiste. Vive verdaderamente bajo Su soberanía, tanto por dentro como por fuera vive de una manera perfectamente justificada; tiene la verdad y humanidad, y se hace merecedora del apelativo “humanidad”.
La Palabra, Vol. III. Discursos de Cristo de los últimos días. El hombre es el mayor beneficiario del plan de gestión de Dios
Cuando las personas aceptan las palabras de Dios como su vida, también entran en la realidad de las palabras de Dios, y son capaces de considerar y pensar en cuestiones utilizando la verdad, y resolver así los problemas. Una vez que han resuelto estas diversas nociones y malentendidos sobre Dios, pueden mejorar de inmediato su relación con Él, al tiempo que allanan su camino hacia la entrada en la vida. Cuando las personas logran tales cambios, ¿en qué se convierte su relación con Dios? En una entre seres creados y Creador. En las relaciones a este nivel no hay competencia ni tentaciones, y hay muy poca rebelión; las personas son mucho más sumisas, comprensivas, adoradoras, leales y honestas con Dios, y le temen de verdad.
La Palabra, Vol. III. Discursos de Cristo de los últimos días. Solo si se resuelven las propias nociones es posible emprender el camino correcto de la fe en Dios (1)
Cuando las palabras de Dios se afiancen en tu corazón, serás capaz de practicar la verdad. Al vivir algunas realidades de las palabras de Dios, verás las cuestiones externas con mucha perspicacia y claridad. Serás capaz de evaluar, comprender y discernir de manera precisa las tendencias malignas, el modo de supervivencia de la especie humana, tu propio matrimonio y tu familia, las diversas relaciones interpersonales, así como todo tipo de personas, acontecimientos y cosas. ¿De dónde proviene esta comprensión, evaluación y discernimiento precisos? De las palabras de Dios. El origen está en Sus palabras; se debe a que has recibido el sustento de Sus palabras. ¿Y cuál es la senda? Obtienes experiencia con las palabras de Dios, te vuelves capaz de experimentar la verdad y obtienes de Él la sabiduría para discernir el bien y el mal, así como la capacidad para entender las tendencias malvadas. Lo más importante, ¿qué más obtienes? (La vida). Decir que obtienes la vida no es más que una doctrina. ¿Qué más logras? Al vivenciar experiencias con diferentes personas, acontecimientos y cosas, llegas a comprender la manera en la que Dios orquesta todo; además, comprendes cuáles son las intenciones de Dios en diversas personas, acontecimientos y cosas, así como cuál es Su carácter, cuál es Su sabiduría y cuáles son Sus maneras y principios para hacer las cosas. Asimismo, comprendes la sabiduría que Dios muestra cuando trata a los diferentes tipos de personas; para conocer al Creador debes comprender todo esto.
La enseñanza de Dios
Cuando las personas experimentan hasta el día en que su perspectiva de la vida y el sentido y la base de su existencia cambian por completo, es decir, cuando se han transformado totalmente y se han convertido en alguien diferente, ¿no es esto increíble? Este es un gran cambio, un cambio trascendental. Llegas a un punto en el que no te importa si tienes fama, estatus, riqueza, placeres o poder y gloria del mundo; puedes desprenderte de todo ello fácilmente. Solo entonces se puede considerar que tienes la semejanza de un ser humano. Aquellos que, al final, serán hechos completos por Dios son un grupo de personas como este; viven para la verdad, viven para Dios y viven para aquello que es justo. Esta es la semejanza de un verdadero ser humano.
La Palabra, Vol. III. Discursos de Cristo de los últimos días. Tercera parte
Cuando la gente de verdad conoce a Dios y comprende y obtiene la verdad, su visión del mundo y su perspectiva de la vida experimentan un cambio real, tras el cual tiene lugar una transformación real en su carácter-vida. Cuando la gente tiene los objetivos de vida correctos, puede perseguir la verdad y comportarse según la verdad, cuando se someten absolutamente a Dios y viven según Sus palabras, cuando se sienten con los pies en la tierra e iluminados hasta lo más hondo de su corazón y este está libre de oscuridad, así como cuando viven totalmente libres y liberados en la presencia de Dios, solo entonces obtienen una auténtica vida humana y solo tales personas son aquellas que poseen la verdad y la humanidad. Además, todas las verdades que has entendido y ganado proceden de las palabras de Dios y de Dios mismo. Solo cuando obtengas la aprobación de Dios Altísimo, el Creador, y Él diga que eres un ser creado acorde al estándar y que estás viviendo con semejanza humana, tu vida tendrá el mayor significado. Tener la aprobación de Dios significa que has obtenido la verdad y que eres alguien que posee la verdad y tiene humanidad. En el mundo actual, dominado por Satanás, ¿quién en toda la humanidad ha obtenido una verdadera vida humana en al menos varios miles de años de historia? Nadie. Debido a que Satanás ha corrompido profundamente a las personas, y estas viven según las filosofías de Satanás, todo lo que hacen es contrario a Dios y toda palabra y teoría suya nace de la corrupción de Satanás, y está en oposición directa a las palabras de Dios, son precisamente los tipos que se oponen a Dios. Si no aceptan la salvación de Dios, se sumirán en la perdición y destrucción, y no tendrán vida alguna. Buscan la fama y el provecho, buscan ser personas grandes y famosas, y esperan que “sus nombres pasen de generación en generación”, y ser “famosos en toda la historia”. Son palabras endiabladas y completamente insostenibles. Toda figura grande y famosa es, de hecho, de la calaña de Satanás, y hace mucho que ha descendido al décimo octavo nivel del infierno para ser castigada y nunca poder reencarnarse. Cuando la humanidad corrupta venera a estas personas y acepta sus palabras endiabladas y sus falacias, se convierte en víctima de los diablos y de Satanás. Los seres creados deben adorar al Creador. Esto es perfectamente natural y está justificado, porque solo Dios es la verdad y controla los cielos, la tierra y todo, y tiene soberanía sobre todo. Si las personas no creen en Dios y no se someten a Él, no pueden obtener la verdad. Si vives de acuerdo con las palabras de Dios, en lo más profundo de tu corazón te sentirás iluminado y con los pies en la tierra y también disfrutarás de una dulzura incomparable. Cuando esto ocurra, habrás obtenido verdaderamente la vida.
La Palabra, Vol. III. Discursos de Cristo de los últimos días. Cómo conocer la naturaleza del hombre
Una vez que una persona se salva y obtiene la verdad, su punto de vista hacia las cosas se transforma por completo y se alinea perfectamente con las palabras de Dios y es compatible con Él. Cuando se alcanza esta etapa, la persona ya no se rebelará contra Dios, y Él ya no la castigará ni la juzgará ni detestará. Esto se debe a que esta persona ya no es enemiga de Dios, ya no se opone a Él, y Dios se ha convertido verdadera y legítimamente en el Creador de Sus seres creados. La gente ha regresado bajo el dominio de Dios, y Él disfruta de la adoración, la sumisión y el temor que esta debe ofrecerle. Todo encaja naturalmente en su lugar. […] Cuando entiendas la base de comportarte de acuerdo con las palabras de Dios, y comprender y entrar en los principios-verdad, entonces sabrás cómo comportarte, y te convertirás en un ser humano real. Esta es la base de la conducta propia, y solo la vida de una persona así es digna, solo estas merecen vivir y no deben morir.
La Palabra, Vol. VI. Sobre la búsqueda de la verdad. Cómo perseguir la verdad (8)
Si una persona asume la realidad-verdad como su vida, ¿cómo se manifestará? En primer lugar, será capaz de someterse a Dios y de vivir con semejanza humana; será una persona honesta, alguien cuyo carácter-vida ha cambiado. Hay varias características del cambio del carácter-vida. La primera característica es ser capaz de someterse a las cosas que son correctas y se ajustan a la verdad. No importa quién ofrezca una opinión, si es viejo o joven, si puedes llevarte bien con él o no, si lo conoces, si estás familiarizado con él, si tu relación con él es buena o mala, siempre que lo que diga sea correcto, se ajuste a la verdad y sea beneficioso para la obra de la casa de Dios, serás capaz de escucharlo, adoptarlo y aceptarlo, sin dejarte influir por otros factores. Ser capaz de aceptar y someterse a las cosas que son correctas y conformes a la verdad es la primera característica. La segunda característica es ser capaz de buscar la verdad cuando algo sucede; no se trata solo de ser capaz de aceptar la verdad, sino también de practicarla, y no manejar los asuntos según tu propia voluntad. No importa qué te suceda, serás capaz de buscar cuando no veas las cosas con claridad, y de examinar cómo manejar el asunto y cómo practicar de un modo que se ajuste a los principios-verdad y satisfaga los requerimientos de Dios. La tercera característica es considerar las intenciones de Dios sin importar el asunto que enfrentes, rebelándote contra la carne para lograr la sumisión a Dios. Considerarás las intenciones de Dios sin importar el deber que estés haciendo, y harás tu deber de acuerdo con los requerimientos de Dios. No importa cuáles sean los requerimientos que Dios tenga para este deber, actuarás de acuerdo con tales requerimientos al llevarlo a cabo y actuarás para satisfacer a Dios. Debes captar este principio, y cumplir con tu deber con responsabilidad y devoción. Eso es lo que significa considerar las intenciones de Dios. Si no sabes cómo considerar las intenciones de Dios o cómo satisfacer a Dios en un determinado asunto, entonces debes buscar. Debéis compararos con estas tres características del cambio de carácter, y comprobar si las poseéis o no. Si tenéis experiencia práctica y sendas de práctica en estas tres áreas, entonces manejaréis los asuntos con principios.
La Palabra, Vol. III. Discursos de Cristo de los últimos días. Solo al practicar la verdad es posible despojarse de las cadenas de las actitudes corruptas
Una vez que la verdad se haya convertido en tu vida, si ves a alguien blasfemar contra Dios, no temerle, ser negligente al hacer su deber o trastornar y perturbar el trabajo de la iglesia, podrás tratarlo de acuerdo con los principios-verdad, discerniendo a quienes hay que discernir y desenmascarando a quienes hay que desenmascarar. Si la verdad no se ha convertido en tu vida y todavía vives en función de tus actitudes satánicas, entonces, cuando veas a personas malvadas y diablos causando trastornos y perturbaciones en el trabajo de la iglesia, harás la vista gorda y oídos sordos, y lo ignorarás, sin sentir ningún reproche de tu conciencia. Incluso pensarás que no importa quién cause perturbaciones en el trabajo de la iglesia, no tiene nada que ver contigo. Sin importar cuánto se perjudiquen el trabajo de la iglesia y los intereses de la casa de Dios, no te importará ni preguntarás al respecto, ni sentirás ningún reproche de tu conciencia. En ese caso, eres una persona sin conciencia ni razón, un incrédulo, un contribuyente de mera mano de obra. Comes lo que es de Dios, bebes lo que es de Dios y disfrutas de todo lo que proviene de Él, pero sientes que cualquier daño que sufran los intereses de la casa de Dios no tiene nada que ver contigo; esto te convierte en un traidor que se pone del lado de los de fuera a expensas de los tuyos, de esos que muerden la mano que les da de comer. Si no salvaguardas los intereses de la casa de Dios, ¿eres siquiera humano? Eres un demonio que se ha infiltrado en la iglesia. Finges tu fe en Dios, simulas ser parte de Su pueblo escogido y quieres vivir de gorra en Su casa; ya no te pareces a un ser humano y eres claramente un incrédulo. Aquellos que creen de verdad en Dios, incluso si aún no han obtenido la verdad y vida, como mínimo se pondrán de Su lado en sus palabras y acciones; como mínimo, no se quedarán de brazos cruzados cuando vean que se perjudican los intereses de la casa de Dios. Si intentan ignorarlo, su conciencia se sentirá culpable e intranquila, y se dirán a sí mismos: “No puedo quedarme sentado sin hacer nada. Debo alzar la voz y decir algo, debo cumplir con mi responsabilidad. Debo dar un paso al frente para desenmascarar y detener esta acción malvada, para salvaguardar los intereses de la casa de Dios de cualquier daño y para asegurar que la vida de iglesia no se vea perturbada”. Si la verdad se ha convertido en tu vida en tu corazón, entonces no solo tendrás este valor y determinación, sino que también serás capaz de desentrañar este asunto. Además, podrás cumplir con la parte de responsabilidad que te corresponde en la obra de Dios y en los intereses de Su casa y, de esta manera, tu deber estará cumplido. Si puedes tratar tu deber como tu propia responsabilidad y obligación, y como la comisión de Dios, y sientes que solo de esta manera estás a la altura de tu propia conciencia y no decepcionas a Dios, ¿no estarás entonces viviendo la integridad y la dignidad de la humanidad normal? Tus hechos y tu comportamiento serán el “temer a Dios y evitar el mal” del que habla Dios. Estarás practicando la esencia de estas palabras y viviendo su realidad. Cuando la verdad se convierte en la vida de una persona, esta es capaz de vivir tales realidades.
La Palabra, Vol. III. Discursos de Cristo de los últimos días. Tercera parte
Si una persona puede satisfacer a Dios al tiempo que realiza su deber, si basa sus palabras y sus acciones en principios y entra en la realidad de todos los aspectos de la verdad, entonces es una persona perfeccionada por Dios. Puede decirse que la obra y las palabras de Dios han logrado por completo su efecto en ella, que las palabras de Dios se han convertido en su vida, que ha obtenido la verdad y que es capaz de vivir según las palabras de Dios. Después de esto, la naturaleza de su carne —es decir, el fundamento mismo de su existencia original— se sacudirá y se derrumbará. Solo cuando las personas tienen las palabras de Dios como su vida es que se convierten en personas nuevas. Si las palabras de Dios se convierten en la vida de las personas, si la visión de la obra de Dios, Su desenmascaramiento y requisitos hacia la humanidad, y los estándares para una vida humana que Dios les exige a las personas cumplir se convierten en su vida, si las personas viven conforme a estas palabras y a estas verdades, entonces las palabras de Dios las perfeccionan. Tales personas han renacido y se han convertido en alguien nuevo a través de Sus palabras. Esta es la senda por la cual Pedro persiguió la verdad. Es la senda de ser perfeccionado. Pedro fue perfeccionado por las palabras de Dios, ganó la vida a partir de ellas, la verdad expresada por Dios se convirtió en su vida, y se convirtió en una persona que obtuvo la verdad.
La Palabra, Vol. III. Discursos de Cristo de los últimos días. Cómo caminar por la senda de Pedro
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