407 Los creyentes deben seguir de cerca las huellas de Dios
I
Ya que el hombre cree en Dios, debe seguir de cerca cada una de Sus huellas, debe “seguir al Cordero dondequiera que vaya”. Solo estas son personas que de verdad buscan el camino verdadero, solo ellas son las que conocen la obra del Espíritu Santo. Las personas que acatan con terquedad las palabras y doctrinas son aquellas que la obra del Espíritu Santo ha descartado. En cada periodo de tiempo, Dios comenzará una nueva obra y habrá un nuevo comienzo entre los hombres. Si el hombre solo acata las verdades de que “Jehová es Dios” y “Jesús es Cristo”, que son verdades que solo se aplican a una sola era cada una, entonces el hombre nunca estará al día de la obra del Espíritu Santo y nunca podrá obtener la obra del Espíritu Santo.
II
Los que no pueden seguir hasta el final, y no pueden seguir el ritmo de la obra del Espíritu Santo y únicamente se aferran a la antigua obra, no solo han fallado en lograr la lealtad a Dios sino que, por el contrario, se han convertido en los que se oponen a Dios, en los que la nueva era rechaza y en los que serán castigados. ¿Acaso hay alguien más digno de compasión que ellos? Ni siquiera Dios acata los preceptos en Su obra y, aunque sea Su propia obra, Dios no se aferra a ella. Lo que se debe negar se niega, lo que se debe descartar se descarta. Pero el hombre se aferra a una parte pequeña de la obra de la gestión de Dios para contrariarlo. ¿Acaso no es esto lo absurdo del hombre? ¿No es esto la ignorancia del hombre? Cuanto más tímidas y cautelosas en exceso son las personas por miedo a no obtener bendiciones, menos pueden obtener más bendiciones y recibir la bendición final.
III
Todas aquellas personas que acatan la ley con terquedad demuestran la mayor lealtad hacia la ley y, cuanto más demuestren esa lealtad hacia la ley, más son rebeldes que se oponen a Dios. Porque ahora es la Era del Reino y no la Era de la Ley, y la obra actual y la pasada no se pueden equiparar, ni la obra del pasado se puede comparar con la obra de la actualidad. La obra de Dios ha cambiado y la práctica del hombre también ha cambiado; no es aferrarse a la ley o llevar la cruz. Por tanto, la lealtad de las personas hacia la ley y la cruz no ganará la aprobación de Dios.
de La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. La obra de Dios y la práctica del hombre