g. Cuál es la esencia de la alianza del mundo religioso con el PCCh para resistirse y condenar a Dios Todopoderoso y cuáles serán las consecuencias de esto

Palabras de Dios en la Biblia

“¡Cayó, cayó la gran Babilonia! Se ha convertido en habitación de demonios, en guarida de todo espíritu inmundo y en guarida de toda ave inmunda y aborrecible” (Apocalipsis 18:2).

“¡Ay, ay, la gran ciudad, Babilonia, la ciudad fuerte!, porque en una hora ha llegado tu juicio” (Apocalipsis 18:10).

Palabras de Dios Todopoderoso de los últimos días

¡El mundo está cayendo! ¡Babilonia está paralizada! ¡Oh, el mundo religioso! ¿Cómo no podría perecer por Mi autoridad en la tierra? ¿Quién sigue atreviéndose a rebelarse contra Mí y a oponerse a Mí? ¿Los escribas? ¿Todos los funcionarios religiosos? ¿Los gobernantes y las autoridades sobre la tierra? ¿Los ángeles? ¿Quién no celebra la perfección y la plenitud de Mi cuerpo? Entre la miríada de Mi pueblo escogido, ¿quién no canta alabanzas sin cesar y quién no está indefectiblemente feliz por Mi causa? Yo vivo en la tierra de la guarida del gran dragón rojo, pero esto no me hace temblar de miedo ni huir, porque todo su pueblo ya ha empezado a odiarlo. Nunca nada ha hecho su “deber” delante del dragón por el bien del dragón; en cambio, todas las cosas actúan como les place y cada una sigue su propio camino. ¿Cómo no iban a perecer los países de la tierra? ¿Cómo no iban a caer? ¿Cómo no iba a vitorear Mi pueblo? ¿Cómo no iba a cantar con gozo?

La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Las palabras de Dios al universo entero, Capítulo 22

Los demonios y los espíritus malignos han estado causando estragos en la tierra durante un tiempo, han bloqueado las intenciones y la sangre del corazón de Dios hasta el punto en que son impenetrables. ¡Qué pecado mortal! ¿Cómo puede Dios no sentirse angustiado? ¿Cómo no airarse? Se han opuesto a la obra de Dios y la han obstaculizado severamente: ¡Qué rebeldes! Hasta esos demonios, grandes y pequeños, se comportan como chacales siguiendo los talones del león y la corriente malvada, ideando disturbios sobre la marcha. Deliberadamente resisten a la verdad a pesar de conocerla. ¡Hijos de la rebeldía! Es como si, ahora que su rey del infierno ha ascendido al trono real, ellos se hubieran vuelto engreídos y autocomplacientes y trataran a los demás con desdén. ¿Cuántos de ellos buscan la verdad y siguen la rectitud? Todos son bestias como cerdos y perros, que dirigen a una banda de moscas apestosas, meneando la cabeza con autocomplacencia e incitando todo tipo de problemas[1] en medio de un montón de estiércol. Creen que su rey del infierno es el mayor de los reyes, sin darse cuenta de que ellos mismos no son más que moscas apestosas. Y no solo eso, sino que se aprovechan del poder de los perros y cerdos que tienen como padres para calumniar la existencia de Dios. Igual que las moscas diminutas, creen que sus progenitores son tan grandes como las ballenas azules[2]. No se dan cuenta de que son diminutos, pero sus padres son cerdos y perros inmundos cientos de millones de veces más grandes que ellos. Inconscientes de su propia bajeza, se apoyan en el hedor de la putrefacción que rezuma de esos perros y cerdos para correr enloquecidos, pensando en vano que procrearán generaciones futuras, ¡sin ninguna vergüenza! Con alas verdes en su espalda (Esto se refiere a su afirmación de creer en Dios), son presuntuosos y se jactan en todas partes de su propia belleza y atractivo, mientras que echan en secreto las impurezas de sus propios cuerpos sobre el hombre. Además, están extremadamente satisfechos de sí mismos, como si pudieran usar un par de alas con los colores del arcoíris para esconder sus propias impurezas; y por estos medios traen su persecución a la existencia del Dios verdadero (esto se refiere a lo que sucede entre bambalinas en el mundo religioso). ¿Cómo iba a saber el hombre que, aunque las alas de la mosca sean hermosas y encantadoras, la mosca en sí después de todo no es más que una criatura minúscula con la barriga llena de suciedad y el cuerpo cubierto de gérmenes? Valiéndose de la fortaleza de sus padres, unos cerdos y perros, hacen estragos por la tierra (esto se refiere a la manera en que los oficiales religiosos que persiguen a Dios se basan en el firme apoyo del gobierno de la nación para traicionar al Dios verdadero y la verdad) con su salvajismo descontrolado. Es como si los fantasmas de los fariseos judíos hubieran regresado con Dios al país del gran dragón rojo, de vuelta a su viejo nido. Han iniciado otra ronda de persecución, retomando su obra de hace varios miles de años. ¡Sin lugar a duda, este grupo de degenerados perecerá en la tierra al final! Al parecer, tras varios milenios, los espíritus inmundos se han vuelto incluso más astutos y taimados. Constantemente están pensando en formas de socavar en secreto la obra de Dios. Con una infinidad de trucos y artimañas desean recrear en su tierra natal la tragedia de hace varios miles de años, incitando a Dios hasta que casi da un grito. Apenas puede contener Su deseo de regresar al tercer cielo para aniquilarlos.

La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. La obra y la entrada (7)

Notas al pie:

1. “Incitar todo tipo de problemas” se refiere a cómo las personas propias de los diablos se desmandan, obstruyen la obra de Dios y se oponen a ella.

2. “Las ballenas azules” se usa en tono burlón. Es una metáfora de cómo las moscas son tan pequeñas que los cerdos y los perros les parecen grandes como ballenas.


Cristo viene en los últimos días para poder proveer de vida a todos los que creen sinceramente en Él. Esta obra existe en aras de concluir la era antigua y entrar en la nueva, y esta obra es el camino que deben tomar todos los que entrarán en la nueva era. Si no reconoces a Cristo y encima lo condenas, blasfemas o lo persigues, entonces estás destinado a arder por toda la eternidad y nunca entrarás en el reino de Dios. El motivo de ello es que este Cristo es Él mismo la expresión del Espíritu Santo, la expresión de Dios, Aquel a quien Dios le ha encomendado hacer Su obra en la tierra, y por eso digo que, si no puedes aceptar todo lo que el Cristo de los últimos días hace, entonces blasfemas contra el Espíritu Santo. La debida retribución para los que blasfeman contra el Espíritu Santo es obvia para todos. También te digo esto: si te resistes al Cristo de los últimos días y si lo rechazas, entonces nadie podrá soportar las consecuencias de esto en tu lugar. Es más, a partir de ese punto, nunca tendrás la oportunidad de obtener la aprobación de Dios; incluso si deseas redimirte, no serás capaz de volver a contemplar el rostro de Dios. La razón de ello es que al que tú te estás resistiendo no es un ser humano, al que tú estás rechazando no es cualquier persona insignificante, sino Cristo. ¿Sabes cuáles son las consecuencias de esto? No estás cometiendo un pequeño error, sino un pecado atroz. Y así les aconsejo a todas las personas que no saquen sus dientes ni sus garras ni hagan comentarios arbitrarios ante la verdad, porque solo la verdad te puede dar la vida, y nada excepto la verdad te puede permitir volver a nacer y volver a contemplar el rostro de Dios.

La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Solo el Cristo de los últimos días le puede dar al hombre el camino de la vida eterna

Recuerda la escena bíblica en la que Dios lanzó la destrucción sobre Sodoma y piensa también cómo la esposa de Lot acabó siendo una estatua de sal. Piensa en cómo el pueblo de Nínive se arrepintió de sus pecados y los confesó en cilicio y cenizas. Recuerda qué final tuvieron los judíos después de que clavasen a Jesús en la cruz hace 2.000 años; los expulsaron de Israel y huyeron a países alrededor del mundo, muchos fueron asesinados y todo el pueblo judío se vio sometido al dolor sin precedentes de la aniquilación de su nación. Habían crucificado a Dios —cometieron un pecado atroz— y provocaron Su carácter. Se les hizo pagar por lo que hicieron y se les hizo cargar con todas las consecuencias de sus actos. Condenaron a Dios, lo rechazaron y, por tanto, solo tenían un sino: ser castigados por Dios. Esta fue la amarga consecuencia y el desastre en los que sus gobernantes sumergieron al país y a la nación.

Hoy, Dios ha regresado entre la gente para realizar Su obra, y Su primera parada en esta es el epítome de las dictaduras: China, el acérrimo bastión del ateísmo. Dios ha ganado un grupo de personas con Su sabiduría y poder. Durante este período, el partido gobernante en China lo ha perseguido por todos los medios y lo ha sometido a todo tipo de sufrimiento, sin un lugar donde poder apoyar la cabeza y sin un sitio en el que refugiarse. A pesar de esto, Dios aún continúa la obra que pretende hacer: habla y pronuncia palabras y difunde el evangelio. Ninguna persona puede desentrañar la omnipotencia de Dios. En China, un país que considera a Dios como enemigo, Él no ha cesado nunca Su obra. Por el contrario, más personas han aceptado Su obra y Su palabra, porque Dios salva a todos y cada uno de los miembros de la humanidad en la mayor medida posible. Todos creemos que ningún país ni ninguna fuerza puede obstaculizar lo que Dios quiere conseguir, y que aquellos que intentan obstruir Su obra, que se resisten a Su palabra y que perturban e intentan perjudicar Su plan terminarán castigados por Él. Cualquier persona que se resista a la obra de Dios será desterrada al infierno por Él; cualquier país que se resista a la obra de Dios, será destruido por Él; cualquier nación que se levante para oponerse a la obra de Dios será barrida de esta tierra por Él y dejará de existir. Insto a las personas de todas las naciones y de todos los países, e incluso de todas las industrias, a escuchar la voz de Dios, contemplar Su obra y prestar atención al porvenir de la humanidad, haciendo así a Dios el más santo, más honrado, más alto y único objeto de adoración entre la humanidad, y permitiendo así a toda la humanidad vivir entre las bendiciones de Dios, así como los descendientes de Abraham vivieron bajo la promesa de Jehová, y como Adán y Eva, a quienes Dios creó al principio, vivieron en el jardín del Edén.

La obra de Dios avanza como una poderosa ola. Nadie puede contenerlo ni detener Su marcha. Solo aquellos que escuchan Sus palabras con atención y lo buscan y tienen sed de Él pueden seguir Sus huellas y recibir Su promesa. Aquellos que no, sufrirán un desastre abrumador y un castigo bien merecido.

La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Apéndice II: Dios tiene soberanía sobre el porvenir de toda la humanidad

Extractos de películas relacionadas

La Babilonia religiosa está destinada a caer bajo la ira de Dios

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Quienes provocan el carácter de Dios deben ser castigados

¡El mundo se derrumba! ¡Babilonia está paralizada!

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